The showdown begins tomorrow at 10/9c.
Emily J. Moore, You’re/I’m, 2012, mixed media, 24” x 36”
Exhibition, Emily J. Moore at Love Gallery, Denver, CO, April 2013
Tommy Ga-Ken Wan, Blue, 2012
@justintimberlake disfrazado de #eltonjohn le canta candle in the wind a hugo chavez en #snl (en West Loop)
Tomar 1 caps c/6h por 365 días.
Reforzar dosis stat ( #HappyValentinesDay #FelizDiaDeSanValentin )
En esta Navidad solo quiero desearles las más grandes alegrías y los mas sinceros deseos a todos mis amigos sin importar en qué país se encuentren.
Feliz Navidad y un venturoso año nuevo.
La leyenda de Jack “El Tacaño”
Hace muchos años, en noche de brujas, un hombre conocido como Jack “el tacaño”, tuvo la mala fortuna de encontrarse cara a cara con el mismísimo diablo en una taberna. Jack, como siempre, había bebido durante toda la noche, aun así pudo engañar al diablo ofreciéndole su alma a cambio de un último trago y de que pagara las bebidas. El diablo aceptó y se convirtió en una moneda para pagar al camarero, pero Jack decidió rápidamente quedarse la moneda guardándola en su bolsillo junto a una cruz de plata y así impedir que el diablo se liberara y que adoptase de nuevo su forma original hasta que prometiera no pedir su alma en diez años. El diablo no tuvo más remedio que aceptar.
Diez años más tarde, Jack y el diablo se encontraron en un bosque para saldar su deuda. El diablo estaba dispuesto a llevarse consigo su alma, pero Jack pensó rápido y dijo: “Como último deseo… ¿Podrías bajarme aquella manzana de ese árbol por favor?”. El diablo pensó que no perdía nada, y de un salto llegó a la copa del árbol, pero antes de que el diablo se diese cuenta, Jack marcó rápidamente una cruz en la corteza del árbol. Entonces el diablo no pudo bajar. Jack le obligó, una vez más, a prometer que jamás le pediría su alma nuevamente. El diablo no tuvo más remedio que aceptar. Jack murió unos años más tarde, pero no pudo entrar en el paraíso, pues durante su vida había sido un borracho y un estafador. Pero cuando intentó entrar en el infierno, el diablo lo reconoció y lo envió de vuelta por no faltar a la promesa de tomar su alma. “¿Adónde iré ahora?”, preguntó Jack, y el diablo le contestó: “Vuelve por donde viniste”.
El camino de regreso era oscuro y frío, no se podía ver nada..El diablo le lanzó a Jack un carbón encendido a manera de burla desde el mismísimo infierno, para que pudiera guiarse en la oscuridad, y Jack lo puso en un nabo que había vaciado para que no se apagara con el viento. Ahora Jack vaga sin rumbo con su linterna eternamente y sin rumbo por todo el mundo para encontrar un lugar donde finalmente descansar.
Entonces pasó a ser conocido como Jack of the Lantern.

El cáncer de mama
Es el cáncer más frecuente en las mujeres tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. La incidencia de cáncer de mama está aumentando en el mundo en desarrollo debido a la mayor esperanza de vida, el aumento de la urbanización y la adopción de modos de vida occidentales.
El cáncer de mama es el más común entre las mujeres en todo el mundo, pues representa el 16% de todos los cánceres femeninos. Se estima que en 2004 murieron 519 000 mujeres por cáncer de mama y, aunque este cáncer está considerado como una enfermedad del mundo desarrollado, la mayoría (69%) de las defunciones por esa causa se registran en los países en desarrollo (OMS, Carga Mundial de Morbilidad, 2004).
La OMS promueve la lucha contra el cáncer de mama en el marco de programas nacionales amplios de control del cáncer que están integrados con las enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados. El control integral del cáncer abarca la prevención, la detección precoz, el diagnóstico y tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos.
El 19 de octubre se celebra el Día Mundial del Cáncer de Mama con el fin de informar y sensibilizar a la población, promoviendo programas políticos con estrategias que permitan el control poblacional de esta enfermedad.
La mayoría de las muertes por cáncer de mama se producen en los países de ingresos bajos y medianos, donde gran parte de los casos se diagnostican en un estadio avanzado sobre todo por la escasa concienciación y las barreras que dificultan el acceso a los servicios de salud. Tal es el caso de María Saloniki.